[INTRO] Si estás leyendo esto con el glucómetro en la mano y un número alto en la pantalla, lo primero que quiero decirte es: respira. En el camino de la diabetes tipo 1, los números altos (hiperglucemias) van a aparecer. A veces sabemos por qué y otras veces, simplemente aparecen sin invitación.
Es casi imposible no sentirse culpable y pensar que hemos contado mal las raciones. Pero recuerda: somos humanos y estamos aprendiendo continuamente. No eres una calculadora, eres un padre o una madre haciendo lo mejor posible por su hijo.
Entendiendo los números: ¿Qué es una glucemia alta?
Técnicamente, consideramos que hay hiperglucemia cuando la glucosa sube por encima de 180 mg/dL. Sin embargo, no todas las subidas son iguales.
El pico después de comer
Después de comer, los niveles de glucosa suben de forma natural. En la diabetes, gestionamos esto con el tiempo de espera de la insulina. Con el tiempo, aprenderás qué comidas necesitan un poco más de margen para que el pico de insulina coincida con el de la glucosa.
Señales de alerta: Cuándo la hiperglucemia se convierte en urgencia
Una cifra alta puntual tras una comida no suele ser motivo de pánico. Lo que debe ponernos en guardia es cuando la glucosa alta es sostenida.
¿Cuándo empezar a preocuparse?
- El niño lleva varias horas a 250 o 300 mg/dL.
- Has puesto insulina y el valor no baja.
- Aparecen síntomas como náuseas o malestar.
El factor «estar malito»: La resistencia a la insulina
Si tu hijo está enfermo (un virus, fiebre, etc.), es normal que presente una fuerte resistencia a la insulina. Su cuerpo está luchando y eso dispara la glucosa. En estos momentos hay que estar muy pendientes, pero también asumir esa normalidad. Mientras no haya cetonas, podemos mantener la calma dentro de la vigilancia.
¿Qué hacer si la glucosa no baja?
Si la insulina parece no hacer nada, pasamos a la acción técnica:
- En tratamiento con «boli»: Cambia la insulina (puede haber perdido efecto por el calor) y cambia la zona de inyección para evitar callosidades.
- En tratamiento con bomba: Cambia el equipo completo de infusión. Es recomendable poner una unidad con boli mientras haces el cambio para asegurar que la bajada comience ya.
Doble verificación: En momentos críticos, no te fíes solo del sensor; a veces dan lecturas raras en valores extremos. Haz siempre una prueba capilar.
La importancia de medir las cetonas
Las cetonas son nuestra brújula para saber si la situación es urgente:
- Menos de 0.5 mmol/L: La insulina está trabajando. Si el tiempo en hiperglucemia ha sido poco, lo normal es que no haya cetonas.
- Superior a 0.5 mmol/L: Aquí es donde empezamos a preocuparnos de verdad y debemos seguir el protocolo médico de emergencia.
FAQ: Preguntas frecuentes
¿Qué hago si mi hijo está enfermo y tiene la glucosa alta?
Es normal debido a la resistencia a la insulina por la enfermedad. Vigila constantemente y, si no hay cetonas, ten paciencia con las correcciones.
¿Cuándo debo ir a urgencias?
Principalmente si hay vómitos constantes, malestar general grave o niveles de cetonas altos que no bajan tras seguir las indicaciones de tu equipo médico.
Conclusión: Nadie debería aprender solo
La diabetes no es una ciencia exacta. Habrá días de números altos y días de calma. Lo importante es actuar con el protocolo (revisar insulina, cambiar zonas, medir cetonas) y no castigarse. Como decimos en nuestro manifiesto: nadie debería aprender a convivir con la diabetes sintiéndose solo.